La villa de Funes pertenece a la Ribera de Navarra y por su cercanía con otros pueblos es un lugar perfecto para dar bonitos paseos y conocer su característico y peculiar paisaje.
Peñalén
Uno de los lugares que destacan en el término municipal de Funes es el barranco de Peñalén que antiguamente fue un pequeño poblado cercano a la localidad conocido también como Peinalén.
Asimismo, Peñalén fue el último puerto fluvial en la ruta que llegaba desde el Ebro y se ramificaba por el Aragón para seguir por tierra en el interior de Navarra. También es conocida esta zona por ser el lugar en donde fue asesinado Sancho Garcés IV.
Peñalén es un barranco elevado que contiene yesos y arcillas de origen fluvial y si algo llama la atención es su forma espolonada como consecuencia de una constante erosión debida a su situación en la confluencia de los ríos Arga y Aragón. |
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Iglesia parroquial de Santiago
Según la tradición popular la Iglesia de Santiago se asienta sobre los cimientos de la primitiva fortaleza medieval de Funes. Esta magnífica construcción de ladrillo se alza majestuosa hacia el cielo dando la bienvenida a todos los que se acercan a la villa.
El exterior del templo destaca por su torre, una esbelta figura de planta cuadrada y de sencilla decoración. El interior es acogedor y muy atractivo gracias a sus dimensiones y a la proporción de sus formas.
En el pasado esta construcción sirvió para enterrar a las familias del pueblo. De hecho, basta con mirar al suelo para apreciar las planchas de madera numeradas y perfectamente conservadas.
La Iglesia parroquial de Santiago está compuesta por una planta de cruz latina de nave única con tres tramos, crucero y ábside o altar mayor. Los muros del templo, completamente lisos, están decorados con una cenefa que recorre todo el perímetro y desde donde arrancan los arcos de medio punto.
En la parte final de la bóveda sorprende la Cruz de Santiago con conchas santiaguistas en sus cuatros ángulos y el coro alto que ocupa toda la superficie de este tramo más las tribunas laterales que se prolongan por el tramo siguiente. El muro del coro está ocupado por una sillería de estilo barroco de madera de nogal que contrasta con los asientos corridos añadidos en las paredes laterales.
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Ermita de Santo Cristo del Calvario
Esta popular ermita data del siglo XVIII y está situada en el paso conocido como Camino Alto. En su interior se puede admirar una gran talla de madera de Cristo crucificado que preside el altar y que está acompañada a ambos lados por una imagen de la Dolorosa y otra de San Juan Evangelista.
El Cristo Crucificado fue restaurado hace unos años y en el atardecer del viernes anterior al comienzo de la Semana Santa sale en procesión desde la ermita hasta la iglesia parroquial y allí permanece hasta el Viernes Santo. Ese día tiene lugar la procesión y cuando el Cristo Crucificado llega a la Plaza Mayor se detiene para esperar a que todos los asistentes acudan a la iglesia para volver de nuevo a la Ermita hasta la Semana Santa del año que viene.
Por otra parte, la ermita de se reformó hacia 1.950 pues se encontraba bastante deteriorada y años más tarde, en 1.958, se acometieron un buen número de obras. Se realizó una ampliación en la que se dio acceso a una puerta arqueada de ladrillo, se habilitó un atrio ajardinado, se cementó el suelo y sobre el arco de entrada se colocó una cúpula torre con una campana y una cruz.
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Nuestra Señora del Portegado
Antiguamente conocida como Portegat o del Amor Hermoso, fue un edificio datado en el siglo XVII construido en ladrillo y con una planta octogonal bastante amplia. La ermita estuvo localizada en la calle Mayor y tenía un altar donde se situaba la Virgen del Portegado.
Durante dos años cumplió la función de centro parroquial y más tarde, en la década de los 50, se empleó como sala de cine.
Todo cambió con la llegada del párroco Don Ambrosio Eransus a Funes pues supuso la recuperación del templo. Eransus quiso reinstaurar la ermita y por ello decidió edificar una nueva en la que se diera culto a la Virgen del Portegado. De esta manera, en el año 1.961 construyó la actual ermita de Nuestra Señora del Portegado en la elevación del Gurugú donde también se encuentra el monumento al Sagrado Corazón de Jesús.

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús
Al igual que la ermita del Portegado este monumento religioso está situado a dos kilómetros de Funes en la elevación del Gurugú, a unos diecisiete metros de altitud.
En 1959 se colocó la primera piedra y fueron los vecinos de la localidad los que ayudaron voluntariamente a su construcción con tractores, mano de obra y dinero. Gracias al esfuerzo de todos en dos años el monumento estaba terminado.
La estatua fue labrada en piedra por el escultor Rafael de la Huerta con una altura de tres metros y medio y un peso de tonelada y media. |
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Vía Crucis Monumental
El Vía Crucis es una magnífica obra, espectacular en tamaño y características que se inauguró el 18 de junio de 1961. Este conjunto religioso está formado por catorce cruces en hierro forjado que se elevan a cuatro metros del suelo y que están colocadas a más de un kilómetro y medio desde la Iglesia Parroquial hasta el Monumento del Sagrado Corazón de Jesús en el monte de Gurugú. |
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Yacimientos
Más de veinte yacimientos arqueológicos sin explotar se pueden encontrar en el municipio de Funes. Algunos pertenecen al neolítico y al paleolítico, pero la mayoría datan de la época romana y la medieval.
El único yacimiento que sí se ha estudiado es el de la Bodega Romana. Una zona que se quiere musealizar para que se pueda visitar sin estropear los hallazgos. |
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